Misión
Garantizar los derechos constitucionales del niño y promover su desarrollo integral y el de su familia, coordinando programas de educación y salud para las personas de escasos recursos económicos.
Somos una de las obras de solidaridad más significativas de Ibagué. Garantizamos los derechos de los niños y promovemos el desarrollo integral de las familias de escasos recursos a través de la educación y la salud.
La Casa del Niño de Ibagué es una fundación privada, sin ánimo de lucro, con más de 85 años de existencia y la misión de garantizar los derechos constitucionales de la niñez, promoviendo el desarrollo integral del niño y su familia.
Coordinamos programas de educación y salud dirigidos a personas de escasos recursos económicos. Nuestra sede, en el barrio Los Mandarinos de Ibagué, cuenta con instalaciones equipadas para el trabajo lúdico infantil, el apoyo escolar y la atención psicológica.
«La más significativa obra de solidaridad del departamento del Tolima, en defensa de los derechos del niño.»
Garantizar los derechos constitucionales del niño y promover su desarrollo integral y el de su familia, coordinando programas de educación y salud para las personas de escasos recursos económicos.
Una edificación de 1.240 m² en el barrio Los Mandarinos de Ibagué, con instalaciones equipadas para el trabajo lúdico infantil, el apoyo escolar y la atención psicológica.
Niñas, niños y familias de escasos recursos económicos de Ibagué, a quienes acompañamos para promover su desarrollo integral.
Acompañamos a las niñas, niños y sus familias con espacios seguros para aprender, crecer y sanar.
Formación y acompañamiento pedagógico para impulsar el desarrollo integral de cada niño.
Promoción de la salud y el bienestar de los niños y sus familias en condición de vulnerabilidad.
Refuerzo de tareas y nivelación académica en un entorno motivador y acompañado.
Acompañamiento emocional para favorecer el bienestar y el sano desarrollo infantil.
Juego, arte y recreación como herramientas para aprender y fortalecer la convivencia.
Fortalecimiento del entorno familiar para que el niño crezca protegido y con oportunidades.
De una iniciativa ciudadana en plena época de la violencia a una de las edificaciones más emblemáticas de Ibagué.
Ante la crítica situación de los niños huérfanos de la violencia, los doctores Luis Hernesto Bonilla, Daniel Rodríguez Herrera y Rubén Gamboa Echandía convocan a un grupo de ciudadanos para buscar una solución. Bajo la dirección de Isabel Melendro de Hiriarte se organizan bazares, eventos y el programa «La Gota de Leche» para sostener una sala-cuna diurna.
Como fruto del trabajo comunitario, la Fundación se consolida y recibe su personería jurídica. La historia de Alberto —un bebé hallado dentro de una caja de zapatos y salvado por el grupo de voluntarias— impulsa el reto de construir un albergue permanente para los niños abandonados.
Se construye la Casa del Niño de Ibagué, una hermosa edificación de 1.240 m² con jardines y parque, diseñada por la firma Cuéllar Serrano Gómez. Contó con el apoyo del entonces presidente Eduardo Santos Montejo y su esposa Lorencita Villegas de Santos, un rincón de paz para la infancia.
La nación cambia las políticas de protección y los niños pasan a depender del ICBF con el programa de madres sustitutas y hogares comunitarios. La Fundación adapta sus dormitorios para convertirlos en consultorios y aulas, reinventando su labor sin abandonar su misión.
Más de ocho décadas después, la Casa del Niño continúa formando y protegiendo a la niñez de Ibagué con educación, salud, apoyo escolar y atención psicológica, sostenida por el amor de voluntarios y la solidaridad de la comunidad.
Una mirada al día a día de nuestras niñas, niños y voluntarios. Haz clic en cualquier imagen para ampliarla.
Nuestra sede está en el barrio Los Mandarinos de Ibagué, Tolima: una edificación histórica de 1.240 m² al servicio de la niñez.